Cuido Serena

Lucrecia Valdés

Redacción de Cuido Serena

Sobre la autora

Veinte años llevando nóminas en una distribuidora de autopartes me enseñaron a leer documentos con detenimiento: el contrato de proveedor, el reporte de incidencias, la cláusula que nadie lee y que termina siendo la más importante. Cuando mi mamá se cayó en el baño y llegamos del hospital con el alta médica bajo el brazo, me encontré leyendo instrucciones de la misma manera, buscando qué era real y qué era formalidad.

La caída reorganizó la casa entera. La habitación de mi mamá está ahora a ocho metros de donde trabajo desde la mesa del comedor del Fraccionamiento Jardines del Moral, con las carpetas de módulos impresos en la repisa y el binder de facturas médicas al lado del teclado. Llegué a todo esto desde el escritorio de administración, con veinte años de contratos y nóminas y cero de enfermería o geriatría. El primer año de cuidado lo hice a base de preguntas al médico, de lo que la enfermera que visita a mi mamá explicaba durante sus rondas, y de lo que Zoila Ureña, vecina que lleva más tiempo en el cuidado, me fue enseñando en la práctica antes que cualquier módulo en línea.

En las primeras semanas de ese caos compré tres programas sobre cuidado de adultos mayores en casa. Uno lo terminé y sigo consultando cuando aparece algo nuevo. Otro lo dejé en el módulo introductorio, que era relleno puro desde el primer video. El tercero está medio abierto en el teléfono, ahí la llevo. Cuido Serena nació de escribir lo que cada uno entregó de verdad frente a lo que prometía, para que quien llega en una situación parecida pueda elegir sin perder semanas en el que menos encaja con lo que necesita.

Lo que publico aquí sirve para orientarse en la elección de un curso, no para tomar decisiones clínicas. Esas siempre corresponden al médico, al geriatra y al personal de enfermería que conocen a tu familiar de cerca. Cada vez que aparece algo clínico en una reseña (un medicamento que interfiere con otro, una señal de caída de alto riesgo, una complicación de piel, cualquier cambio súbito de conducta), el texto señala explícitamente que ese punto necesita la validación del equipo de salud, no de un curso ni de este sitio.

Artículos de Lucrecia Valdés

Divulgación

Algunos enlaces de esta página son de afiliada: si te inscribes en un curso pasando por ellos, a mí me llega una comisión y a ti no te cuesta un peso más. Aquí solo aparecen programas que yo misma cursé mientras aprendía a cuidar a mi madre. La política de transparencia completa está en su propia página.